domingo, 26 de octubre de 2014

Vivir sin drogas es vivir plenamente. No permitas que la adicción te lleve.


La drogadicción es una enfermedad producida por el consumo compulsivo de cualquier sustancia que produzca dependencia afectando al sistema nervioso central; lo cual produce alteraciones en el funcionamiento corporal, el comportamiento, la percepción sensorial, el juicio y las emociones.
La adicción es una enfermedad primaria que afecta al cerebro, constituida por un conjunto de signos y síntomas característicos, es crónica con factores genéticos, psicosociales y ambientales que influencian su desarrollo y manifestaciones.
El origen de la adicción es multifactorial involucrándose factores biológicos, genéticos, psicológicos, y sociales
Las adicciones son progresivas y fatales, esto significa que la enfermedad persiste a lo largo del tiempo y que los cambios físicos, emocionales y sociales son frecuentemente acumulativos y progresan mientras el uso continúa incluso provocando la muerte.
En el sentido tradicional las adicciones, son una dependencia hacia una sustancia, actividad o relación que arrastra a la persona adicta lejos de todo lo demás que le rodea. Está representada por los deseos que consumen los pensamientos y comportamientos de las personas, y actúan en aquellas actividades pensadas para conseguir la cosa deseada o para comprometerse en la actividad deseada. Y, a diferencia de los simples hábitos o influencias consumistas, las adicciones son "dependencias" con graves consecuencias en la vida real que deterioran, afectan negativamente, y destruyen relaciones, salud (física y mental), y la capacidad de funcionar de manera efectiva.
Los efectos de las drogas dependen del tipo de droga y de la cantidad y frecuencia con la que se consume.
Existen ciertas drogas legales, como el tabaco o el alcohol, y otras ilegales, como la marihuana, la cocaína, la heroína, etc.
Sin embargo, todas se caracterizan comúnmente porque al ingerirlas (pueden ser inyectadas, tragadas o fumadas) son transferidas hasta el cerebro por la sangre provocando así un malfuncionamiento.
Algunas pueden provocar excitación, euforia, alucinaciones, mientras que, otras pueden relajar o distorsionar la realidad.
El consumo de drogas no sólo conlleva riesgos en la salud de una persona, sino que también afecta su personalidad.
Actualmente, cada vez son más los jóvenes que recurren a las drogas como método para "disfrutar más la vida" debido a los efectos descontrolados que éstas provocan.
El problema está en que, si bien comienza siendo un consumo voluntario, luego de una exposición prolongada de la función cerebral a la droga, la persona pierde la habilidad de decisión.
Así es como el consumo de la droga se vuelve compulsivo.
La Familia también es afectada cuando uno o más miembros son adictos activos, perturbando su funcionamiento.
La dinámica de las relaciones, la comunicación y la conducta de sus miembros, cambian y se hacen disfuncionales, como resultado del proceso adictivo.
Los cambios producidos pasan a formar parte del cuadro de la adicción, provocando así codependencia y dando lugar a la conducta adictiva.
El papel que desempeña la familia en la prevención de adicciones es hoy por hoy lo que más se debe tomar en cuenta, ya que es a partir de esta donde al individuo hijo o hija se le enseñan los valores hábitos y costumbres con los cuales vivirá el resto de su vida, a partir de eso la familia se convierte en la primera escuela que todos nosotros tenemos y es muy importante tomar en cuenta la prevención de adicciones o cualquier otro problema relacionado con ella dentro de nuestra familia, es como se mencionaba anteriormente, los jóvenes son la imagen de su educación dentro del seno familiar de la que viene, siendo que es por el medio de la familia que los valores se transmiten, la información manejada dentro de ella debe ser clara y poco confusa para hacer así que el hijo o hija entienda o adquiera las aptitudes necesarias para prevenir las adicciones.
La clave de todo esto es la comunicación que hay dentro de ella (padres, hijos) sea buena porque de lo contrario se correría el riesgo de que a falta de información sobre sucesos de su vida el joven o hijo podría confundirse y podría caer en alguna adicción, por eso es prioridad hoy en día inculcarle al hijo una buena cultura contra las adicciones y así resaltar el papel que desempeña la familia en la prevención de las adicciones.
La importancia de la prevención
La prevención no es un arma mágica que erradica completamente el abuso de drogas, pero su realización es fundamental para disminuirlo.
Consiste en conseguir que la mayoría de las personas adapte una calidad de vida y un estilo de conducta contrario al aquél generado por las adicciones.
La prevención debe promover una sociedad moderna libre de adicciones, y para ello, debe apuntar a la educación, la ocupación, la sanidad, la lucha contra el narcotráfico, la cultura, y el empleo de tiempo libre en actividades recreativas sanas.
La escuela es, o debería ser, de acuerdo a los fines de su creación, formadora de hábitos saludables; por lo tanto prevenir las adicciones debe estar entre sus primordiales objetivos, si queremos construir una sociedad sana y de pensamiento libre.
Sin embrago, debe quedar en claro, que prevenir no es reprimir, sino educar, para que el niño o el adolescente elija conscientemente no ser rehén de ninguna sustancia para poder desenvolverse en la vida, sentir plenamente y superar las adversidades, no porque así se lo inculcaron, sino porque comprendió lo nocivo que resulta para su vida, y escogió la no dependencia.
Las drogas, el alcohol y el tabaco son una realidad que no podemos desconocer, y entra en las escuelas de muchas maneras, en general como travesura o modo de hacerse notar dentro del grupo de pares, y genera un hábito muy difícil de erradicar con consecuencias terribles para la salud psicofísica de los menores, y futuros adultos, con consecuencias terribles para la salud psicofísica de los menores, y futuros adultos.
Si bien hay en las escuelas materias específicas que contemplan estos temas en sus currículas, los hechos demuestran que no es suficiente lo que se está haciendo, pues cada día son más los adolescentes adictos, aun cuando conocen los riesgos a los que se exponen.
Esto ocurre por la etapa de la vida por la que transitan, en la que se sienten que nada puede pasarles, hasta que se enfrentan con la terrible realidad de no ver la salida.
Es bueno no cansarse de reiterar los perjuicios que ocasionan las adicciones, encomendar trabajos para que ellos mismos investiguen, mostrarles videos o películas para que se identifiquen con los protagonistas, realizar encuestas a personas adictas y a quienes lograron superar las adicciones, hacerlos escribir lo que sienten al respecto, organizar debates, etcétera.



REFLEXION: El problema es real y grave, y jóvenes y adultos deben cobrar conciencia de ello, éstos últimos dando ejemplo de superar las adicciones, pues ¿cómo decirle a un joven que no beba o fume si sus padres o docentes, que son su ejemplo, lo hacen?; y desde la escuela no limitarnos a observar, realizando incluso, talleres para padres.
El tema de las adicciones es un tema que siempre genera preocupación y miedo en la familia, así bien dicho es el de las Drogas.
Por eso debemos tratarlo con nuestros hijos sin temores pero con mucho respeto para que no caiga en regaño o prohibición, y conseguir que éstos siempre tengan información sobre los efectos que les puede producir el alcohol y las drogas a todo su organismo si queremos verdaderamente evitar que todos los jóvenes y niños sean víctimas de las adicciones en un futuro cercano.

Fuente: Prevención de las adicciones en la escuela, Fundación Manantiales. 

No hay comentarios: